martes, 6 de septiembre de 2011

"Nunca entendían una palabra.... Pero siempre estaban ahí con una sonrisa..."

Tal vez me puedan ver mientras escribo, aunque no tengo mucho que decir que no haya dicho ya mientras estaban con nosotros, muchas veces me pregunté que cosa tan grandiosa habré hecho en otra vida, para haber merecido la gran fortuna de venir a este mundo como su nieta, muchas veces me pregunté si alguna vez podré ser yo aunque fuera la mitad de lo que ustedes fueron, una gran mujer, un buen hombre, unas grandes personas.
Ahora se han ido, y gracias a Dios estamos en paz, porque nos dieron todo lo que tenían, sembraron hace ya tiempo la semilla de una gran familia, nuestra familia, el producto de su educación, de su consejo, de su risa, de sus enojos, el proyecto de su vida que ahora dejan en manos de los que debemos continuar con su legado.
Dejan tras de ustedes, excelentes hijos, excelentes tíos, me dejaron una madre ejemplar, un buen hermano, primos excelentes, todos tenemos en nosotros una parte de ustedes, yo me quedo con ese gran pedazo de su alma, que poco a poco fueron regalándome, con cada sonrisa, con cada abrazo, con cada beso, con esos "te quiero" que me repetían y me repetían en cada momento en que me veían y de los cuales jamás me cansaré.
Gracias, porque me amaron mucho, muchísimo y nunca se reprimieron en decírmelo.
Pueden irse tranquilos, nos dieron más de lo que merecíamos, nos dieron su vida, nos dieron esperanzas hasta el último momento.
Gracias pro enseñarme a decir Te quiero
Los extraño mucho.
Puedo estar segura, que ahora serán nuestros ángeles de la guarda, porque a final de cuenta, lo fueron desde siempre...